Y cayó en la cuenta de que tantos encuentros casuales no eran más que eso, simple casualidad, que tal vez esas miradas solo eran curiosidad y nada más.
Pensó que no merecía la pena seguir adelante con todo eso, que no lo miraría, no volvería a mencionarlo y , con suerte, tampoco a pensarlo. Pero, ¿para que engañarse?, cada vez que lo veía pensaba lo mismo, no mirarlo, no mencionarlo y, por supuesto, no buscarlo...Quizás tantos encuentros casuales y tantas miradas sin querer no la dejaban hacer lo que se proponía pero, ¿y si esas miradas no eran más que imaginación suya?
Tal vez solo necesitaba aferrarse a algo, pensar que podría haber algo más. No quería que ese hilo de esperanza desapareciera pero, sin embargo, necesitaba que lo hiciera, necesitaba poder avanzar, poder salir y disfrutar de verdad.
Mentalizarse, ella solo necesitaba eso, él no estaba, no existía, él ya no formaba parte de su vida y, seguramente, no volvería a ocurrir...Así que, necesitaba pensar que solo fue eso, un tiempo maravilloso y especial pero, obviamente, irrepetible y quizás esto es lo que hacía ese tiempo con él aún más maravilloso y especial aunque llegara a su fin...
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